Los compresores, al finalizar las pruebas de rendimiento y presión; luego de comprobar perdida en las soldaduras con una presión de 25 bar, son horneados para retirar la humedad que pueda quedar en el bobinado y en las partes del compresor, a la vez de terminar de des-humidificar el aceite; de esa forma el usuario tendrá un menor problema en la instalación, con un costo menor en el montaje ya que no se tiene que cambiar el filtro mas que por una vez

 

  Todos los compresores son terminados con pintura en acabado satinado, en color negro, o a pedido del cliente, según el caso o la aplicación.